Saludos, Les comparte, Ivette, desde Puerto Rico. Soy maestra de Educ. Regular del nivel elemental con más de 20 años de experiencia y maestra de Educación Especial de kinder a secundaria. Por amor a mis estudiantes, siempre he trabajado con estrategias y proyectos que Dios va mostrándome, cada vez que le pido ayuda para dirigir a estos pequeñitos al aprendizaje, dentro de un entorno social y familiar tan complicado como el que se vive hoy. La mayoría de esos proyectos siempre han sido en contacto con la naturaleza. Basada en la filosofía de Eugenio María de Hostos, «…cualquier lugar, incluso la sombra de un árbol, es un espacio digno y suficiente para enseñar y aprender, siempre que existan un maestro con vocación y un estudiante con deseos de desarrollar su razón…» Entonces comencé a utilizar los espacios naturales como en la arena de la playa, bajo las palmeras, al aire libre en el patio de la escuela y finalmente un espacio bastante cómodo, el que convertimos en un huerto escolar, un jardín de polinizadores y un estanque de peces. La experiencia con mis estudiantes en todos los aspectos y de bienestar no tiene palabras para explicarlo. Estar entre ustedes me hace sentir feliz porque por fin un grupo de personas y profesionales me comprenden. A mí me hacía bien. Ese contacto con la naturaleza .e relajaba y me llenaba de fuerzas para regresar al salón los días subsiguiente y anhela llegar para pasar al huerto. Cua do me sentía aturdida, me escapaba al huerto, sola, a relajarme a sentir paz y tranquilidad para poder regresar al salón. Eso es a mí, a mis estudiantes, les dio alegría, y mucha! Les ayudó en su desarrollo social y de liderazgo. Desarrollaron amor por la naturaleza y y sus polinizadores. Tanto, que después de criar las orugas y liberarlas en su estado de mariposa, corrían tras de ellas y les gritaban que no se fueran, que no los abandonaron que ellos las amaba. El crecimiento, el desarrollo y el bienestar se veía. Me llamó la atención cómo yo iba sanando cada día. Mi condición de fibromialgia, neuropatía y radiculopatía, se fueron quedando en segundo luga en mi vida. Al punto que preparé en mi casa todo lo que tenía en la escuela y añadí el marioosario cerrado. Sanaba cada vez más, al punto, que cuando tenía que abandonar el espacio porque tenía que volver a la rutina del trabajo, me daba ansias pensar que pasaría de un lugar puro, blanco, limpio, santo para llegar al mundo de contaminación mental. Este fue el punto que me llevó a buscar información para poder entender, si hubiera algo escrito sobre ello, qué me estaba pasando y cómo interactuaba la naturaleza , el jardín y mi mariposario sobre mi salud y mi bienestar general. Gracias por este curso. En mi búsqueda los encontré y entendí y ustedes .e han dado la oportunidad de entender, crecer y ser oarte de los que se educan y llevan este mensaje. Ahora, esta es mi misión, llevar el mensaje de salud y bienestar que tiene la naturaleza en la vida de los hombres y mujeres, niños y niñas. Es mi testimonio, el que no ouedo concluir sin darle gracias a Dios por haberme dado proyectos que me llevarán de vuela a nuestro origen !
